-Esta planta se está perdiendo, se la tengo que llevar a Mamá Isabel. -Decía una nieta ya adulta.
Así lo hacíamos y a los pocos días nos la devolvía milagrosamente llena de vida.
-¿Pero qué le has hecho Isabel?
-Yo nada, ponerla en el patio, en su sitio.
Nada más y nada menos.
Descansa en paz Isabel, la de Los Carboneros, la esposa del Serna.
Un Comentario
Bonita historia. Te doy mi pésame.